Esta mañana hemos tenido la suerte de escuchar a Álvaro García Hernández, ganador del premio Gran Angular de literatura juvenil en 2016 con su novela León Kamikaze. Como previamente habíamos leído el libro, hemos podido hacerle preguntas.
Ha sido una charla tan interesante como divertida. No solo nos ha explicado cómo es para él el proceso de escritura, sino que también nos ha contado que una de sus principales motivaciones para escribir es contribuir económicamente al estudio de las enfermedades raras.
Gracias por venir, Álvaro, ¡ha sido un placer!
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris 2ºESO Castellano. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris 2ºESO Castellano. Mostrar tots els missatges
dijous, 4 d’abril del 2019
diumenge, 3 de febrer del 2019
Visita a la biblioteca y a Coca Cola
En 2ºESO hemos visitado la biblioteca de Llíria, donde nos han explicado todos los servicios que tenemos a nuestra disposición y hemos hecho un pequeño juego antes de marcharnos. Tras ello, hemos visitado la embotelladora de Coca Cola, donde nos han explicado las bases del concurso de relatos breves que año tras año convoca Coca Cola en busca de jóvenes talentos.
diumenge, 28 d’octubre del 2018
Concurso de microrrelatos - Sexta y última semana
Esta última semana los relatos debían empezar con "Como prometió el policía, todo salió bien". El ganador ha sido el de Hiba Zian, ¡buen trabajo! La próxima semana elegiremos la historia que más nos ha gustado de entre todas las ganadoras semanales, ¡suerte a todas!
"Como prometió el policía, todo salió bien. Bueno, empecemos desde el principio. Soy Verónica y mañana empiezo el instituto aunque no me apetece estudiar, hacer deberes, quiero decir que no me apetece volver a lo de siempre.
"Como prometió el policía, todo salió bien. Bueno, empecemos desde el principio. Soy Verónica y mañana empiezo el instituto aunque no me apetece estudiar, hacer deberes, quiero decir que no me apetece volver a lo de siempre.
Pero llegó el día, me
levanté angustiada, no me apetecía hacer nada pero me levanté, desayuné, me
lavé los dientes y me vestí para ir al instituto, no sé si estaba nerviosa para
esta nueva etapa pero estaba algo rara. Solo me faltaba girar la esquina y
llegar pero tropecé con un chico era
de lo más raro, yo estaba temblando porque ya llegaba tarde y no quería llegar
tarde el primer día de instituto. No me fijé mucho en el chico pero parecía de
mi edad. Se disculpó y yo fui corriendo a mi clase aunque había un montón
de clases y casi me pierdo, llegué a clase y me senté y justo después entro
nuestro tutor. Mientras el tutor hablaba yo miraba las personas que había en
clase, quiero decir que miraba a mis nuevos compañeros y quién sabe si amigos
aunque a algunos ya los conocía. De repente alguien tocó la puerta y era el
chico contra el que me tropecé, llegaba tarde aunque el tutor Iván le dejó entrar, la verdad es que me caía bastante bien aunque me tropezara con él.
Había llegado la hora del recreo, a muchas personas de clase
las conocía, unas por ballet, otras por básquet y otras por el año pasado. En el
patio me acerqué al chico con el que tropecé y le pedí perdón, por
cierto se llamaba Julián, era muy buena persona o eso aparentaba. Nos conocimos un poco mejor, a nuestro
lado estaban unas cuantas personas más Hector, Sara, Marta, Carla...
Estuvimos hablando
de unos cuantos temas pero yo pasé del tema y me puse a hablar con Julián y le
pregunté qué quería ser de mayor y
Julián me dijo que quería ser policía. La verdad es que le quedaba bien el trabajo de policía, a partir de ahí le puse el
mote de policía, es un manía que tengo, ponerle mote a todo el mundo. Estuvimos hablando
de unos cuantos temas más pero cuando sonó la sirena todos se iban a clase, yo
estaba muy nerviosa aún no sabía cómo me iba a ir, todo era tan raro. Julian me vio
la cara de preocupación que tenía y me prometió que todo saldría bien yo quería
hablar con él más pero fuimos corriendo a clase porque llegábamos tarde.
Pasó el tiempo y el
año me fue muy bien, no traje las notas perfectas, pero eran aceptables,
hice muy buenos amigos y estaba
orgullosa de mí misma. Y como me prometió el policía todo salió bien, por
cierto también me fue muy bien con el policía, quiero decir, Julián❤️😍😂"
diumenge, 21 d’octubre del 2018
Concurso de microrrelatos - Quinta semana
De nuevo es jueves y, por tanto, hay concurso de microrrelatos en 2º ESO. Ya solo nos quedan dos semanas, esta y otra más. Luego votaremos el relato que más nos haya gustado de entre todos los ganadores y, con eso, cerraremos esta edición del concurso.
Esta semana volvemos a tener una frase que incita a que los relatos sean de miedo o de misterio. Hay semanas en que es especialmente complicado elegir la mejor historia porque se presentan varias muy buenas y eso es lo que ha sucedido. Por eso felicito a Lucas Moreno, ganador de esta semana, y a las demás escritoras que han imaginado y escrito historias que nos han tenido en vilo hasta el final, ¡buen trabajo!
"Al final todo se quedó en un mal recuerdo. Aquel mes fue el peor de mi vida. Yo no quería ir a ese orfanato abandonado pero me obligaron, no sé quién fue, solo sé que su rostro era horrendo y con una marca de nacimiento bajo el ojo. Cuando llegamos al orfanato bajamos al sótano y estaba lleno de aparatos de cirugía y tortura, también había una camilla con manchas de sangre. Yo gritaba con todas mis fuerzas pero nadie me oía. Él se enfadaba cada vez que yo gritaba y me amenazaba con la muerte, así que deje de gritar, y comencé a llorar. Pasaban días y días y me puso una tele encendida todo el día en el canal de noticias, vi a mis padres llorando por la tele mientras yo sabía que estaban empezando a asumir que yo estaba muerto. Pero sabía que aun así no se rendirían. Unas semanas después escuché por la parte de arriba del orfanato muchísimos ruidos, pensé en lo peor, “se ha enfadado, me va a matar, no volveré a ver a mi familia”. Pero cuando estaba en lo peor vi entrar a un grupo de hombres con traje de policía, uno se acercó y me dijo,”no te preocupes, todo va a salir bien, tu familia te espera”. Pero antes de ver a mi familia me llevaron al hospital, estaba deshidratado y hambriento, por lo que yo recuerdo aquel hombre llevaba una semana sin venir donde me tenía escondido. Al fin llegó mi familia, y como prometió el policía, todo salió bien".
La próxima semana los relatos empezaran con "Como prometió el policía, todo salió bien". ¡Ánimo!
Esta semana volvemos a tener una frase que incita a que los relatos sean de miedo o de misterio. Hay semanas en que es especialmente complicado elegir la mejor historia porque se presentan varias muy buenas y eso es lo que ha sucedido. Por eso felicito a Lucas Moreno, ganador de esta semana, y a las demás escritoras que han imaginado y escrito historias que nos han tenido en vilo hasta el final, ¡buen trabajo!
"Al final todo se quedó en un mal recuerdo. Aquel mes fue el peor de mi vida. Yo no quería ir a ese orfanato abandonado pero me obligaron, no sé quién fue, solo sé que su rostro era horrendo y con una marca de nacimiento bajo el ojo. Cuando llegamos al orfanato bajamos al sótano y estaba lleno de aparatos de cirugía y tortura, también había una camilla con manchas de sangre. Yo gritaba con todas mis fuerzas pero nadie me oía. Él se enfadaba cada vez que yo gritaba y me amenazaba con la muerte, así que deje de gritar, y comencé a llorar. Pasaban días y días y me puso una tele encendida todo el día en el canal de noticias, vi a mis padres llorando por la tele mientras yo sabía que estaban empezando a asumir que yo estaba muerto. Pero sabía que aun así no se rendirían. Unas semanas después escuché por la parte de arriba del orfanato muchísimos ruidos, pensé en lo peor, “se ha enfadado, me va a matar, no volveré a ver a mi familia”. Pero cuando estaba en lo peor vi entrar a un grupo de hombres con traje de policía, uno se acercó y me dijo,”no te preocupes, todo va a salir bien, tu familia te espera”. Pero antes de ver a mi familia me llevaron al hospital, estaba deshidratado y hambriento, por lo que yo recuerdo aquel hombre llevaba una semana sin venir donde me tenía escondido. Al fin llegó mi familia, y como prometió el policía, todo salió bien".
La próxima semana los relatos empezaran con "Como prometió el policía, todo salió bien". ¡Ánimo!
Concurso de microrrelatos - Cuarta semana
En esta ocasión los relatos debían empezar con "No he pasado más miedo en toda mi vida". Tras leer las escalofriantes historias que han participado, la ganadora ha sido María Jiménez. ¡Enhorabuena, María!
"Nunca he pasado más miedo en toda mi vida. Soy Josefa y os voy a contar lo que me pasó. Todo empezó en mi casa, un día de invierno. Y , tan tranquila, estaba a gusto en mi sofá viendo vídeos de “Johnny Johnny yes papa” en YouTube y con mi manta toda calentita hasta que ... ¡patapum! Adiós a la luz y a la señal. El caso es que se me olvidó deciros que estaba cayendo fuera una tormenta de tela marinera y creo que por eso se fue la luz. No podía llamar a mis padres ni enviarles mensajes ya que no había cobertura a causa de la tormenta, ni tenía datos porque me los gasté el día anterior viendo el directo de mi amor platónico (triste pero cierto) . El tema es que tenía que encontrar la llave de la luz pero había unos inconvenientes: el primero es que no sabía dónde estaba y el segundo es que tengo miedo a la oscuridad, igual que mi gato Luciferino, así que estaba “ cagadísima ” de miedo y no sabía por dónde empezar. Me tranquilicé. Después, lo primero que hice fue encender la linterna del móvil y buscar a mi gato para sentirme mejor (aunque mi gato está muy gordo, es muy miedoso y un vago de mucho cuidado). Tras encontrar a mi gato, que estaba prácticamente a mi lado, lo cogí y subimos al segundo piso, bueno, lo intentamos, porque tenía tanto miedo que me daban hasta arcadas. Más tarde, después de tranquilizarme, por fin subimos a la segunda planta ya que recordé que mamá nombró algo sobre que la llave de la luz estaba arriba. Estuve buscando por todos lados mientras Luciferino seguía tumbado donde lo dejase, hasta que de repente chafé algo que no vi con la linterna, tenía muchísimo miedo porque me extrañó no haberlo visto, entonces no sé por qué, fui a cogerlo sin mirar. Era alargado y rugoso y en ese momento me asusté, pero al verlo no sabía qué hacer, si reír o llorar del susto que me dio. El caso es que era el pepino de mi gato que ya no sabía ni dónde estaba. Tras media hora de muchísima angustia y miedo encontré la llave de la luz que estaba al lado del sofá, entonces le di a todos los interruptores hasta que se encendió todo. Por fin ya estaba más aliviada, pero la angustia que me dejó y el malestar no se fueron. Más tarde llegaron mis padres y al ver mi cara deforme, me preguntaron qué había visto en la tele y les conté lo que me pasó. Lo único que hicieron fue reírse de mí, pero yo siempre pensaré que ese fue el día que tuve más miedo de mi vida . Al final todo se quedó en un muy mal recuerdo".
Como ya sabéis, la próxima semana los relatos empezarán con la última frase del relato de María. ¡Suerte a tod@s!
"Nunca he pasado más miedo en toda mi vida. Soy Josefa y os voy a contar lo que me pasó. Todo empezó en mi casa, un día de invierno. Y , tan tranquila, estaba a gusto en mi sofá viendo vídeos de “Johnny Johnny yes papa” en YouTube y con mi manta toda calentita hasta que ... ¡patapum! Adiós a la luz y a la señal. El caso es que se me olvidó deciros que estaba cayendo fuera una tormenta de tela marinera y creo que por eso se fue la luz. No podía llamar a mis padres ni enviarles mensajes ya que no había cobertura a causa de la tormenta, ni tenía datos porque me los gasté el día anterior viendo el directo de mi amor platónico (triste pero cierto) . El tema es que tenía que encontrar la llave de la luz pero había unos inconvenientes: el primero es que no sabía dónde estaba y el segundo es que tengo miedo a la oscuridad, igual que mi gato Luciferino, así que estaba “ cagadísima ” de miedo y no sabía por dónde empezar. Me tranquilicé. Después, lo primero que hice fue encender la linterna del móvil y buscar a mi gato para sentirme mejor (aunque mi gato está muy gordo, es muy miedoso y un vago de mucho cuidado). Tras encontrar a mi gato, que estaba prácticamente a mi lado, lo cogí y subimos al segundo piso, bueno, lo intentamos, porque tenía tanto miedo que me daban hasta arcadas. Más tarde, después de tranquilizarme, por fin subimos a la segunda planta ya que recordé que mamá nombró algo sobre que la llave de la luz estaba arriba. Estuve buscando por todos lados mientras Luciferino seguía tumbado donde lo dejase, hasta que de repente chafé algo que no vi con la linterna, tenía muchísimo miedo porque me extrañó no haberlo visto, entonces no sé por qué, fui a cogerlo sin mirar. Era alargado y rugoso y en ese momento me asusté, pero al verlo no sabía qué hacer, si reír o llorar del susto que me dio. El caso es que era el pepino de mi gato que ya no sabía ni dónde estaba. Tras media hora de muchísima angustia y miedo encontré la llave de la luz que estaba al lado del sofá, entonces le di a todos los interruptores hasta que se encendió todo. Por fin ya estaba más aliviada, pero la angustia que me dejó y el malestar no se fueron. Más tarde llegaron mis padres y al ver mi cara deforme, me preguntaron qué había visto en la tele y les conté lo que me pasó. Lo único que hicieron fue reírse de mí, pero yo siempre pensaré que ese fue el día que tuve más miedo de mi vida . Al final todo se quedó en un muy mal recuerdo".
Como ya sabéis, la próxima semana los relatos empezarán con la última frase del relato de María. ¡Suerte a tod@s!
diumenge, 7 d’octubre del 2018
Concurso de microrrelatos - Tercera semana
Esta semana los relatos debían empezar con "No tenemos todo el día", frase sencilla que daba pie a multitud de relatos distintos. Cada una de las historias que hemos escuchado ha captado nuestra atención por ser divertida, emotiva, misteriosa... Y, tras una reñida votación, el relato ganador ha sido el de Belén Gallego, ¡enhorabuena, Belén!
Ha sido un relato muy divertido, que nos deja una buena frase para la próxima semana "No he pasado más miedo en toda mi vida". ¡Ánimo a los concursantes de la semana que viene, se acerca Todos los santos y las posibilidades de asustarnos son infinitas!
"-No
tenemos todo el día, o las sacas ahora o nunca.
-¿El qué?
-preguntó ella con razón. A lo que yo le respondí:
-¡Las
palomitas! Ya sabes que si están quemadas no me gustan, tienen que estar en el
punto perfecto -respondí.
-Voy, voy... -dijo.
¡Uy que
despiste! No me he presentado, yo soy Ángela y la que iba a dejar que se quemaran
las palomitas es Ana, mi mejor amiga. Bueno ¿por dónde nos habíamos quedado? Ah sí,entonces dijo Ana:
-Ya las he
sacado del microondas. Sí, en el punto perfecto. Por cierto, ¿cómo es que has
decidido hacer palomitas? -dijo ella respondiendo a lo que sabía que le iba a
preguntar.
A lo que
yo le respondí diciéndole que hoy quería hacer algo diferente, algo que no
solemos hacer muy a menudo. Le pregunté si le parecía buena idea que fuéramos
al cine, ella dijo que le parecía buena idea hacer algo diferente y más si se
trata de ir al cine.
Nos
tiramos media hora discutiendo sobre qué película íbamos a ver, para nosotras
eso era un dilema, porque yo soy más de ver películas de comedia, de esas que
te hacer ponerte a reír y no poder ni respirar y lo único que te hace parar de
reír es el poco oxígeno que te queda, pero a Ana le iba más el miedo, esas películas en las que
no sabes cuándo te va a aparecer algo, pero a mí las pelis de miedo me
horrorizan y me espantan.
Así que
decidimos tirarlo a suertes con una moneda, yo elegí cara y Ana eligió cruz. Tiré la
moneda y... exacto, salió cara. Entonces fuimos a ver una comedia.
Llegamos
al cine de milagro, fue llegar a la taquilla para pagar la entrada y estalló
una tormenta con rayos y truenos, ¡impresionante!
Una vez ya
sentadas en las butacas inició la cuenta atrás 3 2 1, y comenzó. De pronto se
escuchó un trueno enorme y se fue la luz. En el caso de que ocurra esto, existen 3
tipos de personas: A) Las que hacen como si nada. B) Las que hacen como si
fueran un zombie, un hombre lobo, etc. y se dedican a perseguir, asustar, etc. a
los del tipo C . Y, por último, este tipo, el C), son los que se dedican a chillar con las manos en alto corriendo de un
sitio al otro. Claramente estaba yo en este
tipo.
En
definitiva, se formó un caos en la sala. Finalmente y con el susto en el cuerpo
conseguimos salir de la sala, habría preferido ver una película de miedo que vivir en una. No he pasado
más miedo en toda mi vida".
Ha sido un relato muy divertido, que nos deja una buena frase para la próxima semana "No he pasado más miedo en toda mi vida". ¡Ánimo a los concursantes de la semana que viene, se acerca Todos los santos y las posibilidades de asustarnos son infinitas!
diumenge, 30 de setembre del 2018
Concurso de microrrelatos - Segunda semana
Esta semana los relatos presentados tenían que empezar con "Me miró y me sonrió, parecía no acordarse de mí. Pero daba igual, ya todo tenía sentido". No era fácil encajar este principio en una historia bien cohesionada de principio a fin así que ¡enhorabuena a todos! Tras la votación, el ganador ha sido el original relato de Ruth Cotanda, ¡felicidades!
"Me miró y me sonrió, parecía no acordarse de mí. Pero daba igual, ya todo tenía sentido. Aquella chica de vestido azul tan bonita era ella.
*Flashback* todo empezó el día del accidente en el que mi padre murió. Yo estaba muy triste, me pasé por lo menos tres semanas encerrada en mi habitación, hasta que llegó ella, una extraña que apareció en mi casa como por arte de magia. Nos veíamos todos los días, en la mayoría de ellos ella llevaba un vestido azul, era tan bonita y la quería tanto... era mi mejor amiga. Pero pronto esa amistad se transformó en algo más, algo que ni siquiera yo podía comprender. En el fondo sabía que estaba mal o eso me enseñaron desde pequeña. También percibía la confusión en ella pero todo acabó el día en el que no vino a mi casa y al día siguiente tampoco, ni al otro, ni al otro... *fin del Flashback*
Parecía que sus padres se enteraron de lo ocurrido, y poco tiempo después se mudaron.
Al ver que les estaba mirando fijamente su padre me lanzó una mirada desafiante, siempre me cayó mal. A veces pienso, qué hubiera pasado si no se hubiera mudado. En ese momento una voz conocida me bajó a la realidad: -¡¡¡Lucy!!! No tenemos todo el día".
Los relatos de la próxima semana empezarán con "No tenemos todo el día". Ánimo y a buscar inspiración ;)
"Me miró y me sonrió, parecía no acordarse de mí. Pero daba igual, ya todo tenía sentido. Aquella chica de vestido azul tan bonita era ella.
*Flashback* todo empezó el día del accidente en el que mi padre murió. Yo estaba muy triste, me pasé por lo menos tres semanas encerrada en mi habitación, hasta que llegó ella, una extraña que apareció en mi casa como por arte de magia. Nos veíamos todos los días, en la mayoría de ellos ella llevaba un vestido azul, era tan bonita y la quería tanto... era mi mejor amiga. Pero pronto esa amistad se transformó en algo más, algo que ni siquiera yo podía comprender. En el fondo sabía que estaba mal o eso me enseñaron desde pequeña. También percibía la confusión en ella pero todo acabó el día en el que no vino a mi casa y al día siguiente tampoco, ni al otro, ni al otro... *fin del Flashback*
Parecía que sus padres se enteraron de lo ocurrido, y poco tiempo después se mudaron.
Al ver que les estaba mirando fijamente su padre me lanzó una mirada desafiante, siempre me cayó mal. A veces pienso, qué hubiera pasado si no se hubiera mudado. En ese momento una voz conocida me bajó a la realidad: -¡¡¡Lucy!!! No tenemos todo el día".
Los relatos de la próxima semana empezarán con "No tenemos todo el día". Ánimo y a buscar inspiración ;)
dijous, 20 de setembre del 2018
Nuevo concurso de microrrelatos
Arrancamos el curso en 2ºESO con una nueva edición del concurso de microrrelatos. Los cinco relatos que han participado hoy han estado realmente bien aunque, finalmente, la ganadora ha sido Judith Alanzaves con una historia que nos ha tenido enganchados hasta el final.
"Sonó el despertador y a la sensacion de sueño le sucedieron la pereza y la curiosidad de empezar un curso nuevo. Pero a medida que pasaban los minutos fui observando que algo raro sucedía: todo el mundo había desaparecido. Lo primero que hice fue correr hacia la habitación de mis padres pero no había nadie, directamente fui a la cocina esperando alguna nota explicándome la situación y por qué no estaban conmigo el primer día de clase. Pero no había nada. Me empecé a preocupar y me asomé a la ventana para ver el bar de enfrente de mi casa habitualmente lleno, pero no estaba ni abierto. No podía dejar de pensar en qué habría pasado. Mi imaginación empezó a hacer su trabajo y pensé: ¿y si los han abducido unos extraterrestres? ¿y si se han ido de viaje sin mí? De repente oí gritar, parecía venir de la calle y corriendo me volví a asomar a la ventana. Era una niña, morena, de pelo rizado, más o menos de mi edad. Su cara lo decía todo, estaba muy asustada y no podía parar de llorar. Me sentí aliviado, no estaba solo, pero ... ¿y si esa chica era una extraterrestre que venía a por mí también? Mi imaginación seguía a lo suyo, por supuesto.
Miré la hora y era tardísimo. Cogí lo primero que vi del armario y salí por la puerta sin pensarlo dos veces, no podía llegar tarde el primer día por nada del mundo. Fui al colegio y todos mis compañeros estaban allí. No supe como reaccionar, ¿ por qué ellos estaban allí y mis padres no? Quería ver a mis padres, necesitaba el discurso motivador de mamá y la colleja de papá.
Mis compañeros estaban tan tristes como yo, por eso decidimos hacer algo. Llegamos a la conclusión de que ese era el día de la huelga de padres y que se habían ido a algún sitio para descansar de las vacaciones, supongo que tres meses con nosotros se harán pesados pero no podíamos dejarlos allí sin nosotros, así que decidimos salir a buscarlos. Todos nos fuimos a casa para coger lo necesario para encontrar a nuestros padres y quedamos media hora más tarde en el colegio para buscarlos.
De camino a mi casa volví a ver a la niña de antes, se llamaba Laura, era muy simpática y sabía lo que había pasado. Esa mañana su padre y su madre salieron volando en una burbuja de color verde. Gritó todo lo que pudo pero no pudo hacer nada y después fue cuando la vi yo. Como ella tenía la información que necesitábamos tenía que venir con nosotros, además que era muy guapa y olía genial. Parecía lista y mi estómago se llenaba de mariposas cuando me hablaba. Fuimos a mi casa a por mi mochila de aventuras y salimos en busca de nuestros padres.
Al llegar al colegio no había nadie. Mi mayor temor se hizo realidad, ellos también se habían ido, de hecho si mirabas el cielo nublado se veían puntos verdes a lo lejos. De repente empezó a llover y los dos nos sentamos en las escaleras del colegio y pensamos qué podíamos hacer. Éramos los únicos en el mundo. Mi intención era darle un beso. Al estar a un centímetro de ella, sonó un ruido raro y todo se empezó a ver borroso. Estaba en mi habitación tumbado. Ese ruido era el despertador. Mi madre al oírlo vino corriendo y me dijo: !Buenos días cariño! ¿Preparado para tú primer día de clase? El mundo se me hundió, ¿dónde estaba Laura? ¿Solo había sido un sueño? Después de la rutina de todas las mañanas, fuimos al colegio. Y para mi sorpresa ella estaba allí, tan guapa como siempre. Me miró y me sonrió, parecía no acordarse de mí. Pero me daba igual, ya todo tenía sentido".
Los relatos de la próxima semana empezarán con "Me miró y me sonrió, parecía no acordarse de mí. Pero me daba igual, ya todo tenía sentido". Mucho ánimo y ¡a mantener el listón!
"Sonó el despertador y a la sensacion de sueño le sucedieron la pereza y la curiosidad de empezar un curso nuevo. Pero a medida que pasaban los minutos fui observando que algo raro sucedía: todo el mundo había desaparecido. Lo primero que hice fue correr hacia la habitación de mis padres pero no había nadie, directamente fui a la cocina esperando alguna nota explicándome la situación y por qué no estaban conmigo el primer día de clase. Pero no había nada. Me empecé a preocupar y me asomé a la ventana para ver el bar de enfrente de mi casa habitualmente lleno, pero no estaba ni abierto. No podía dejar de pensar en qué habría pasado. Mi imaginación empezó a hacer su trabajo y pensé: ¿y si los han abducido unos extraterrestres? ¿y si se han ido de viaje sin mí? De repente oí gritar, parecía venir de la calle y corriendo me volví a asomar a la ventana. Era una niña, morena, de pelo rizado, más o menos de mi edad. Su cara lo decía todo, estaba muy asustada y no podía parar de llorar. Me sentí aliviado, no estaba solo, pero ... ¿y si esa chica era una extraterrestre que venía a por mí también? Mi imaginación seguía a lo suyo, por supuesto.
Miré la hora y era tardísimo. Cogí lo primero que vi del armario y salí por la puerta sin pensarlo dos veces, no podía llegar tarde el primer día por nada del mundo. Fui al colegio y todos mis compañeros estaban allí. No supe como reaccionar, ¿ por qué ellos estaban allí y mis padres no? Quería ver a mis padres, necesitaba el discurso motivador de mamá y la colleja de papá.
Mis compañeros estaban tan tristes como yo, por eso decidimos hacer algo. Llegamos a la conclusión de que ese era el día de la huelga de padres y que se habían ido a algún sitio para descansar de las vacaciones, supongo que tres meses con nosotros se harán pesados pero no podíamos dejarlos allí sin nosotros, así que decidimos salir a buscarlos. Todos nos fuimos a casa para coger lo necesario para encontrar a nuestros padres y quedamos media hora más tarde en el colegio para buscarlos.
De camino a mi casa volví a ver a la niña de antes, se llamaba Laura, era muy simpática y sabía lo que había pasado. Esa mañana su padre y su madre salieron volando en una burbuja de color verde. Gritó todo lo que pudo pero no pudo hacer nada y después fue cuando la vi yo. Como ella tenía la información que necesitábamos tenía que venir con nosotros, además que era muy guapa y olía genial. Parecía lista y mi estómago se llenaba de mariposas cuando me hablaba. Fuimos a mi casa a por mi mochila de aventuras y salimos en busca de nuestros padres.
Al llegar al colegio no había nadie. Mi mayor temor se hizo realidad, ellos también se habían ido, de hecho si mirabas el cielo nublado se veían puntos verdes a lo lejos. De repente empezó a llover y los dos nos sentamos en las escaleras del colegio y pensamos qué podíamos hacer. Éramos los únicos en el mundo. Mi intención era darle un beso. Al estar a un centímetro de ella, sonó un ruido raro y todo se empezó a ver borroso. Estaba en mi habitación tumbado. Ese ruido era el despertador. Mi madre al oírlo vino corriendo y me dijo: !Buenos días cariño! ¿Preparado para tú primer día de clase? El mundo se me hundió, ¿dónde estaba Laura? ¿Solo había sido un sueño? Después de la rutina de todas las mañanas, fuimos al colegio. Y para mi sorpresa ella estaba allí, tan guapa como siempre. Me miró y me sonrió, parecía no acordarse de mí. Pero me daba igual, ya todo tenía sentido".
Los relatos de la próxima semana empezarán con "Me miró y me sonrió, parecía no acordarse de mí. Pero me daba igual, ya todo tenía sentido". Mucho ánimo y ¡a mantener el listón!
dimarts, 14 de febrer del 2017
Cuarta semana de microrrelatos
Esta semana el relato ganador es un original relato circular escrito por Berta Gómez. ¡Felicidades!
"Ese día me di cuenta de que tenía mucha suerte. Yo estaba volviendo del colegio y por el camino me encontré a una vagabunda pidiendo dinero. “¡Qué sinvergüenza! No quiso estudiar cuando le tocaba y quiere que le demos nosotros…”. Pero estaba tan inmerso en mis pensamientos que no me di cuenta de que una furgoneta negra me estaba siguiendo, ni de que un hombre bajó de ella. Así que me pilló por sorpresa que me tapara la boca y me metiera a la fuerza dentro de su vehículo y me provocara el sueño.
"Ese día me di cuenta de que tenía mucha suerte. Yo estaba volviendo del colegio y por el camino me encontré a una vagabunda pidiendo dinero. “¡Qué sinvergüenza! No quiso estudiar cuando le tocaba y quiere que le demos nosotros…”. Pero estaba tan inmerso en mis pensamientos que no me di cuenta de que una furgoneta negra me estaba siguiendo, ni de que un hombre bajó de ella. Así que me pilló por sorpresa que me tapara la boca y me metiera a la fuerza dentro de su vehículo y me provocara el sueño.
Me
desperté en una habitación blanca sin ventanas. A los pocos segundos oí una voz
a través de un micrófono que me dijo:
-
Sabemos que perteneces a una familia muy rica, así que les hemos dicho a tus
padres que, si quieren volver a verte, nos tendrán que pagar dos millones…
En ese
momento la voz se cortó. Yo asustadísimo, solo oía gritos, pasos acelerados y
sirenas de policías. A los quince minutos cesaron los sonidos. Yo escuché unos
pasos que se acercaban a la habitación. Alguien abrió la puerta.
-
Tranquilo, Rodrigo. Estos señores te habían secuestrado. Pero por suerte una
mujer que estaba en tu mismo barrio vio la matrícula de su coche y nos llamó.
Ella ha querido venir con nosotros también.
Y por
la puerta apareció la mujer que me había encontrado en la calle. Me di cuenta
de que la persona a la que había despreciado unos momentos antes me acababa de
salvar la vida. Esta experiencia me abrió los ojos".
La próxima semana los relatos empezarán con "Esta experiencia me abrió los ojos". ¡Ánimo!
dijous, 9 de febrer del 2017
Tercera semana de microrrelatos
Esta semana el relato ganador ha sido el de Marcos Portolés, ¡buen trabajo!
"Me sentí muy agradecido al saber que John ocuparía mi puesto en la cabina de mando del avión el día dos porque yo no podía pilotar a causa de que operaban a mi mujer. John se puso muy contento al saber que pilotaría el avión privado de Willy Perry.
El día 2 de enero, mientras el avión volaba, en la central del aeropuerto no se detectaba su ubicación. El avión tuvo un fallo en el sistema y empezó a caer. John hizo todo lo que pudo para poder controlarlo pero el avión se estrelló con cuatro periodistas, dos agentes de marketing, dos guardaespaldas, seis pilotos, dos azafatas y Willy Perry con su familia.
El jefe de la central mandó dos jets a buscar el avión ya que no se detectaba. Los jets hicieron la ruta que debía hacer el avión pero a tres kilómetros de su destino lo encontraron estrellado entre dos montañas. Murieron todos menos la hija pequeña de Willy.
Cuando Bob, el jefe de la central, me llamó para contarme dicha tragedia, empecé a llorar. No podía creerme que si no hubieran operado a mi mujer, yo habría estado en ese avión y habría muerto. John murió por mi culpa y nunca olvidaré lo que pasó. Ese día me di cuenta de que tuve mucha suerte".
La semana que viene los relatos empezarán con "Ese día me di cuenta de que tuve mucha suerte". ¡Ánimo!
"Me sentí muy agradecido al saber que John ocuparía mi puesto en la cabina de mando del avión el día dos porque yo no podía pilotar a causa de que operaban a mi mujer. John se puso muy contento al saber que pilotaría el avión privado de Willy Perry.
El día 2 de enero, mientras el avión volaba, en la central del aeropuerto no se detectaba su ubicación. El avión tuvo un fallo en el sistema y empezó a caer. John hizo todo lo que pudo para poder controlarlo pero el avión se estrelló con cuatro periodistas, dos agentes de marketing, dos guardaespaldas, seis pilotos, dos azafatas y Willy Perry con su familia.
El jefe de la central mandó dos jets a buscar el avión ya que no se detectaba. Los jets hicieron la ruta que debía hacer el avión pero a tres kilómetros de su destino lo encontraron estrellado entre dos montañas. Murieron todos menos la hija pequeña de Willy.
Cuando Bob, el jefe de la central, me llamó para contarme dicha tragedia, empecé a llorar. No podía creerme que si no hubieran operado a mi mujer, yo habría estado en ese avión y habría muerto. John murió por mi culpa y nunca olvidaré lo que pasó. Ese día me di cuenta de que tuve mucha suerte".
La semana que viene los relatos empezarán con "Ese día me di cuenta de que tuve mucha suerte". ¡Ánimo!
dimecres, 1 de febrer del 2017
Segunda semana de microrrelatos
Esta semana el relato ganador ha sido el de Guillém Talayero, ¡enhorabuena!
"Después de esto, todo volvió a la normalidad dentro de lo normal que era esa tienda. Yo sabía que dentro de aquella pizzeria pasaba algo, veía movimiento y personas que no trabajaban allí vendiendo supuestas pizzas a unos chavales un poco con mala pinta. Cuando yo iba a la tienda nunca me atendía ninguna de las personas que llevaban uniforme, a los chicos les daban la caja y ellos, sin decir nada, se iban.
Un día fui a pedir una pizza y justamente estaba uno de los chicos a los que les daban supuestamente pizza. Él estaba a mi lado y varias veces se cruzaron nuestras miradas. A él le sacaron el pedido antes que a mí, un minuto después me sacaron la pizza que había pedido. Tuve la suerte de que los chavales estaban fuera y discretamente los seguí para ver si en realidad lo que contenía era una pizza. Cuando llegamos a un parque yo me escondí detrás de unos arbustos y vi como dentro de la caja había paquetes de cocaína. Les hice una foto sin que se dieran cuenta. Al día siguiente fui a la policía y lo denuncié. La policía fue al establecimiento y vio al hombre dándoles cocaína a los chicos. Arrestaron al hombre y pusieron una multa al propietario. Me sentí muy agradecido".
La próxima semana los relatos empezarán con "Me sentí muy agradecido". ¡Suerte!
"Después de esto, todo volvió a la normalidad dentro de lo normal que era esa tienda. Yo sabía que dentro de aquella pizzeria pasaba algo, veía movimiento y personas que no trabajaban allí vendiendo supuestas pizzas a unos chavales un poco con mala pinta. Cuando yo iba a la tienda nunca me atendía ninguna de las personas que llevaban uniforme, a los chicos les daban la caja y ellos, sin decir nada, se iban.
Un día fui a pedir una pizza y justamente estaba uno de los chicos a los que les daban supuestamente pizza. Él estaba a mi lado y varias veces se cruzaron nuestras miradas. A él le sacaron el pedido antes que a mí, un minuto después me sacaron la pizza que había pedido. Tuve la suerte de que los chavales estaban fuera y discretamente los seguí para ver si en realidad lo que contenía era una pizza. Cuando llegamos a un parque yo me escondí detrás de unos arbustos y vi como dentro de la caja había paquetes de cocaína. Les hice una foto sin que se dieran cuenta. Al día siguiente fui a la policía y lo denuncié. La policía fue al establecimiento y vio al hombre dándoles cocaína a los chicos. Arrestaron al hombre y pusieron una multa al propietario. Me sentí muy agradecido".
La próxima semana los relatos empezarán con "Me sentí muy agradecido". ¡Suerte!
dissabte, 21 de gener del 2017
Semana disparatada en el concurso de microrrelatos
En esta nueva edición, hemos empezado partiendo de un personaje, Abdulá. Teníamos ya la descripción del personaje porque esa parte la hicimos en clase, pero nos faltaba crearle una historia. Eso es lo que han hecho esta semana Luis, Ayoub, Vicent, Rafa, Adrián y Julià. No ha sido una tarea nada fácil porque el personaje era muy peculiar, sin embargo las historias han resultado ser muy graciosas todas. Finalmente, el disparatado relato vencedor ha sido el de Vicent Cherp.
"Abdulá se encontraba vendiendo kebabs tan tranquilo en su tienda cuando de repente entró un cliente un tanto extraño, aunque dentro de la tienda de Abdulá todo era extraño. El hombre se puso a mirar cada rincón de la tienda subterránea con determinación, como si estuviera planeando algo extraño. Una vez acabó de inspeccionar la tienda se pidió el kebab más caro, se llamaba el kebab con olor a "queso", el nombre lo eligió Abdulá porque sus esclavos aplastaban la carne con sus pies sudorosos para darle un toque gourmet. El hombre se enfadó porque su kebab sabía muy mal, así que como de costumbre Abdulá sacó su cinturón de oro y empezó la pelea. Abdulá ganó la pelea y el hombre tuvo que ser ingresado en el hospital. Aunque Abdulá le curó los tobillos, le dolían todas las partes del cuerpo.
El hombre juró venganza y llamó a Los Topos Chiflados, una panda de maleantes que se dedicaban a robar tiendas. Accedieron a la tienda de Abdulá con unos taladros gigantes, una vez allí taladraron el techo. Pillaron por sorpresa a Abdulá, que estaba viendo las olimpiadas, en concreto la prueba de levantamiento de kebab y la carrera de caracoles. Hubo muchos insultos hasta que se pusieron a pelear. Abdulá no podía luchar solo así que llamó a sus esclavos para que le ayudaran mientras él se iba a comer un kebab. Cuando se acabó el kebab se puso a pelear contra los matones. Al final, ganó Abdulá y se curó los tobillos. Todos los esclavos estaban comiendo el kebab de la vida, era un kebab que te curaba las heridas. Después de esto, todo volvió a la normalidad, dentro de lo normal que era esa tienda".
La próxima semana los relatos tendrán que empezar con "Después de esto, todo volvió a la normalidad, dentro de lo normal que era esa tienda".
"Abdulá se encontraba vendiendo kebabs tan tranquilo en su tienda cuando de repente entró un cliente un tanto extraño, aunque dentro de la tienda de Abdulá todo era extraño. El hombre se puso a mirar cada rincón de la tienda subterránea con determinación, como si estuviera planeando algo extraño. Una vez acabó de inspeccionar la tienda se pidió el kebab más caro, se llamaba el kebab con olor a "queso", el nombre lo eligió Abdulá porque sus esclavos aplastaban la carne con sus pies sudorosos para darle un toque gourmet. El hombre se enfadó porque su kebab sabía muy mal, así que como de costumbre Abdulá sacó su cinturón de oro y empezó la pelea. Abdulá ganó la pelea y el hombre tuvo que ser ingresado en el hospital. Aunque Abdulá le curó los tobillos, le dolían todas las partes del cuerpo.
El hombre juró venganza y llamó a Los Topos Chiflados, una panda de maleantes que se dedicaban a robar tiendas. Accedieron a la tienda de Abdulá con unos taladros gigantes, una vez allí taladraron el techo. Pillaron por sorpresa a Abdulá, que estaba viendo las olimpiadas, en concreto la prueba de levantamiento de kebab y la carrera de caracoles. Hubo muchos insultos hasta que se pusieron a pelear. Abdulá no podía luchar solo así que llamó a sus esclavos para que le ayudaran mientras él se iba a comer un kebab. Cuando se acabó el kebab se puso a pelear contra los matones. Al final, ganó Abdulá y se curó los tobillos. Todos los esclavos estaban comiendo el kebab de la vida, era un kebab que te curaba las heridas. Después de esto, todo volvió a la normalidad, dentro de lo normal que era esa tienda".
La próxima semana los relatos tendrán que empezar con "Después de esto, todo volvió a la normalidad, dentro de lo normal que era esa tienda".
diumenge, 15 de gener del 2017
Personaje inventado
Esta vez nos hemos inventado un personaje siguiendo unas pautas a modo de estímulo creativo. Cuando terminamos, los leímos todos y votamos el que más nos había gustado por diversos motivos: originalidad, creatividad, buena radacción... El personaje ganador fue el de Ayoub Malek. Se llama Abdulá y será el protagonista de la primera semana del concurso de microrrelatos, que seguro que serán bastante poco convencionales a juzgar por su la forma de ser del protagonista.
Abdulá
Solo tiene
19 años y cuando un animal o una persona tiene el tobillo partido lo
cura con la mirada. Vive en una tienda de kebabs bajo tierra y su
actividad es vender kebabs aunque lo que más le gusta es curar tobillos.
Tiene el pelo negro, está fuerte por
levantamiento de kebab y su sueño es tener más camellos. Siempre
dice que el kebab está bueno, bueno. A veces, cuando alguien no
termina su kebab tiene un objeto espectacular, un cinturón de oro de
palizones, con el que se enfrenta y nunca pierde las batallas. Hasta
tiene una chancla de oro.
¿Voluntarios/as para la primera semana de microrrelatos? ;)
diumenge, 27 de novembre del 2016
Microrrelatos - séptima y última semana
Con el relato de esta semana damos por finalizada la primera edición del concurso de microrrelatos en 2ºESO. En general, el nivel de los relatos ha ido mejorando con el paso de las semanas, de hecho ha habido historias muy buenas que no han resultado ganadoras en las votaciones pero que habrían sido tan merecedoras de ser publicadas como las vencedoras así que, por mi parte, reitero mi enhorabuena a tod@s l@s participantes, en especial a quienes se han tomado más interés por escribir buenos relatos.
Y concluimos con el relato de Roxy Star Jackson, que tenía que empezar con "Después de ese día todos mis miedos desaparecieron".
"Después de ese día todos mis miedos desaparecieron. Me desperté por el molesto ruido de mi alarma, que hizo que mi madre subiera a mi habitación. Me regañó y por fin me desperté después de que mi madre se fuera y mi hermano se quejara por el ruido. Me preparé para el instituto, me puse los cascos y salí por la puerta.
Entré a clase y me senté al lado de la ventana perdiéndome en mis pensamientos, como de normal, hasta que alguien tocó a la puerta haciendo que saliera de ellos. Entró un chico alto, moreno, de ojos verdes. Se llamaba Theo, tenía 17 años y venía de Miami. Yo no quería nada que ver con él porque las chicas ya me tienen mucha manía y no quería pasar por lo mismo que hacía unos años pero, cómo no, le tocó a mi lado.
Al principio pasé de él pero empezamos a conversar mucho y a intercambiar información. Pasaron las semanas y me llevé muy bien con él pero las chicas empezaron a expandir rumores y me fui llorando al baño. Después de unos minutos, Theo entró, me pidió que le explicara de qué trataba todo esto, que por qué siempre estaba apartada. Le expliqué todo, desde el bullying hasta las humillaciones que pasé por culpa de "las populares". Mis ojos se aguaron porque recordé el miedo que pasé. Theo me abrazó fuerte, dijo que nunca dejaría mi lado. En ese momento me sentí a salvo de todo y mi miedo iba desapareciendo".
Y concluimos con el relato de Roxy Star Jackson, que tenía que empezar con "Después de ese día todos mis miedos desaparecieron".
"Después de ese día todos mis miedos desaparecieron. Me desperté por el molesto ruido de mi alarma, que hizo que mi madre subiera a mi habitación. Me regañó y por fin me desperté después de que mi madre se fuera y mi hermano se quejara por el ruido. Me preparé para el instituto, me puse los cascos y salí por la puerta.
Entré a clase y me senté al lado de la ventana perdiéndome en mis pensamientos, como de normal, hasta que alguien tocó a la puerta haciendo que saliera de ellos. Entró un chico alto, moreno, de ojos verdes. Se llamaba Theo, tenía 17 años y venía de Miami. Yo no quería nada que ver con él porque las chicas ya me tienen mucha manía y no quería pasar por lo mismo que hacía unos años pero, cómo no, le tocó a mi lado.
Al principio pasé de él pero empezamos a conversar mucho y a intercambiar información. Pasaron las semanas y me llevé muy bien con él pero las chicas empezaron a expandir rumores y me fui llorando al baño. Después de unos minutos, Theo entró, me pidió que le explicara de qué trataba todo esto, que por qué siempre estaba apartada. Le expliqué todo, desde el bullying hasta las humillaciones que pasé por culpa de "las populares". Mis ojos se aguaron porque recordé el miedo que pasé. Theo me abrazó fuerte, dijo que nunca dejaría mi lado. En ese momento me sentí a salvo de todo y mi miedo iba desapareciendo".
diumenge, 20 de novembre del 2016
Microrrelatos - sexta semana
De semana en semana va mejorando el nivel de los relatos. En esta ocasión, el ganador ha sido Alejandro Castillo. Enhorabuena a él y a los demás participantes, que nos amenizan las mañanas del viernes con sus historias.
"Todos llegamos a casa sanos y salvos después de esa mañana horrible. Diez horas antes, mi padre, mi madre, mi hermana y yo estábamos pasando una de esas mañanas en familia que al principio son aburridas pero después te gustan. Estábamos todos juntos almorzando en un bar por el centro de Madrid, después fuimos al centro comercial: compramos ropa, comimos chuches y montamos en uno de esos coches eléctricos para mi hermana.
"Todos llegamos a casa sanos y salvos después de esa mañana horrible. Diez horas antes, mi padre, mi madre, mi hermana y yo estábamos pasando una de esas mañanas en familia que al principio son aburridas pero después te gustan. Estábamos todos juntos almorzando en un bar por el centro de Madrid, después fuimos al centro comercial: compramos ropa, comimos chuches y montamos en uno de esos coches eléctricos para mi hermana.
De repente un hombre
se puso en medio de la planta y enseñó un cinturón de explosivos.
Él dijo que todos nos tumbásemos boca abajo en el suelo o haría
explotar la bomba y nos mataría a todos. Mi hermana pequeña estaba
llorando por el miedo que estaba pasando durante ese preciso momento,
el hombre dijo que se callara o mataría a mi madre. Después dijo
que le pasáramos un teléfono móvil. Llamó a la policía para que
le pusieran en contacto con el presidente español. La policía no
quería, decían que si no le explicaba el motivo no haría nada. Les
explicó lo que pasaba de muy malas formas y en diez minutos estaba
hablando con el presidente para negociar un precio para que no matase
a las personas que estábamos ahí.
El presidente decía
que le podía dar 100.000 euros para que liberara a todas las
personas que estábamos allí en ese momento, él decía que si no le
daba 200.000 euros, el centro comercial junto con todas las personas
que había dentro, incluida mi familia, saldría por los aires.
Estuvieron un buen rato discutiendo y debatiendo de malas formas el
precio. El hombre dijo que si en dos horas el dinero no estaba en la
puerta B activaría la bomba y nos mataría a todos.
Hubo una pausa con
un silencio que no había oído nunca, hasta que oí las sirenas de
la policía y las fuerzas especiales de Madrid, él colgó y rebotó
el teléfono contra el suelo.
Durante esas dos
horas todo el mundo lo pasó muy mal, sobre todo mi hermana de dos
años. Después de una hora y cincuenta minutos, se oyó la voz de un
policía diciendo por un megáfono que el dinero estaba ya en la
puerta B. Él se asomó con la cara tapada para comprobar si estaba
de verdad. Salió con un rehén, mi madre, que lloraba una
barbaridad, en ese momento todos nos echamos a llorar, sabíamos que
estaba acabando todo. El hombre soltó a mi madre y echó a correr.
Un coche lo esperaba y se fueron. La policía entró en el centro
comercial.
Nos enteramos de que
al hombre lo habían pillado saliendo de Madrid. Al llegar a casa,
estaba mi familia esperándonos: abuelos, tíos y primos. Después de
ese día todos mis miedos desaparecieron."
La próxima semana, que ya será la última, los relatos tendrán que empezar con "Después de ese día todos mis miedos desaparecieron". ¡Suerte!
dimecres, 16 de novembre del 2016
Microrrelatos - quinta semana
En esta ocasión, el relato ganador después de una reñida votación ha sido el de Noelia Bonastre. Mi enhorabuena para Noelia y para el resto de concursantes de esta semana, que han sido bastantes.
"Nunca lo pasé tan mal como ese día. Hace ya dos años del accidente en el que, por suerte, nadie salió gravemente herido, a mi hermano Javi y a mí no nos pasó nada. Todo sucedió cuando volábamos hacia Denver desde Valencia para visitar a unos primos que vivían en un pequeño pueblo llamado Sedwick, a 271,9791 kms de Denver, donde pretendíamos aterrizar. El caso es que cuando llegábamos a Denver cerraron el aeropuerto por una posible amenaza y tuvimos que continuar el vuelo para aterrizar en el aeropuerto internacional de Los Ángeles a 1761,060 kms de Denver, aproximadamente a dieciséis horas y media de coche hasta Denver más las dos horas y media hasta Sedwick.
Lo peor fue cuando, sobrevolando el bosque de Arapanho, cerca de Denver, uno de los motores del avión empezó a fallar y empezamos a descender a gran velocidad. El personal nos decía que mantuviéramos la calma pero, en el pánico de sufrir un accidente con riesgo de muerte, era bastante difícil. Yo intenté tranquilizar a Javi, que estaba histérico, pero al final se tranquilizó. Mientras descendíamos rápidamente, el personal nos explicaba qué debíamos hacer, teníamos que coger un paracaídas de la compuerta trasera y saltar cuando estuviéramos a unos 1600 metros de altura aproximadamente. Abrimos el paracaídas, saltamos todos y el avión se estrelló contra la montaña y salvo un chico que se rompió la pierna y una mujer que se partió el brazo, todos estábamos bien. Los móviles no funcionaban y tuvimos que ir andando con el chico de la pierna rota en brazos hasta Silverstone, el pueblo más cercano. Allí llamamos a la familia para decirles que estábamos bien. Nos llevaron a Denver en autobús donde nuestros primos vinieron a recogernos.
Todos llegamos a casa sanos y salvos".
Los relatos de la semana que viene empezarán con "Todos llegamos a casa sanos y salvos".
"Nunca lo pasé tan mal como ese día. Hace ya dos años del accidente en el que, por suerte, nadie salió gravemente herido, a mi hermano Javi y a mí no nos pasó nada. Todo sucedió cuando volábamos hacia Denver desde Valencia para visitar a unos primos que vivían en un pequeño pueblo llamado Sedwick, a 271,9791 kms de Denver, donde pretendíamos aterrizar. El caso es que cuando llegábamos a Denver cerraron el aeropuerto por una posible amenaza y tuvimos que continuar el vuelo para aterrizar en el aeropuerto internacional de Los Ángeles a 1761,060 kms de Denver, aproximadamente a dieciséis horas y media de coche hasta Denver más las dos horas y media hasta Sedwick.
Lo peor fue cuando, sobrevolando el bosque de Arapanho, cerca de Denver, uno de los motores del avión empezó a fallar y empezamos a descender a gran velocidad. El personal nos decía que mantuviéramos la calma pero, en el pánico de sufrir un accidente con riesgo de muerte, era bastante difícil. Yo intenté tranquilizar a Javi, que estaba histérico, pero al final se tranquilizó. Mientras descendíamos rápidamente, el personal nos explicaba qué debíamos hacer, teníamos que coger un paracaídas de la compuerta trasera y saltar cuando estuviéramos a unos 1600 metros de altura aproximadamente. Abrimos el paracaídas, saltamos todos y el avión se estrelló contra la montaña y salvo un chico que se rompió la pierna y una mujer que se partió el brazo, todos estábamos bien. Los móviles no funcionaban y tuvimos que ir andando con el chico de la pierna rota en brazos hasta Silverstone, el pueblo más cercano. Allí llamamos a la familia para decirles que estábamos bien. Nos llevaron a Denver en autobús donde nuestros primos vinieron a recogernos.
Todos llegamos a casa sanos y salvos".
Los relatos de la semana que viene empezarán con "Todos llegamos a casa sanos y salvos".
diumenge, 6 de novembre del 2016
Microrrelatos - cuarta semana
Esta semana los relatos tenían que empezar con "Las llamadas eran unos amigos que nos querían invitar a una fiesta". La ganadora ha sido Paula Aragó, enhorabuena Paula, aunque me gustaría felicitar a tod@s l@s participantes, porque va subiendo el nivel y cada vez los relatos están más elaborados. Seguid así ya que nos hace pasar un ratillo entretenido en la clase del viernes.
"Las llamadas eran
unos amigos que nos querían invitar a una fiesta, que se celebraría
del 28 al 1 de abril en Madrid. Quedaban solo dos días y aún no
tenía nada preparado. Lo primero que hice fue comprarme un billete
para el Ave, después preparé toda mi ropa y me la puse en la
maleta. Llegó el 28 de abril, a las siete de la mañana y recién
despierta me fui a coger el Ave. Después de una hora por fin llegué
a Madrid, donde me encontré a Elena y a Ana, unas de las amigas que
me invitaron a la fiesta.
Llegamos a casa de
Elena, que es donde me alojaría durante ese fin de semana. El día
29 por la noche fuimos a la fiesta junto con más gente de todas partes.
Todo fue perfecto hasta que vi que tenía una llamada de Álvaro, mi
mejor amigo. Cogí la llamada, era su madre, ella me dijo llorando
que su hijo había tenido un accidente de moto y que estaba en coma.
En ese momento las lágrimas me invadieron y me fui corriendo de la
fiesta. Llegué a casa de Elena, cogí mis cosas y cogí el Ave hacia
donde estaba Álvaro, Valencia.
Nunca lo pasé tan
mal como ese día".
La semana que viene los relatos empezarán con "Nunca lo pasé tan mal como ese día". ¡Suerte y que las musas os inspiren! ;)
dimarts, 1 de novembre del 2016
Microrrelatos - tercera semana
La ganadora de esta semana ha sido Alba Pumar, con una historia muy apropiada para el día en que estábamos celebrando Halloween en el colegio. ¡Buen trabajo, Alba!
"Ya nos íbamos a
casa, pero lo pasamos muy bien. La verdad es que me lo pasé mejor
cuando de casualidad un día me encontré con mi mejor amiga en una
gasolinera. Al verla me puse muy contenta y, como hacía mucho tiempo
que no nos veíamos, decidimos cenar juntas, compramos unas pizzas,
papas y cocacola. Al llegar a casa hicimos las pizzas y lo preparamos
todo.
Mientras cenábamos
decidimos ver una película de terror. Mirando qué películas tenía
descargadas, encontramos Ouija,
como nos interesó, la pusimos. La verdad es que nos dio miedo pero
teníamos ganas de ver otra película de terror así que buscamos una
película pero no encontramos que nos interesara. De repente se puso
una película que se llamaba The ring,
nos asustamos porque se puso sola pero, como nos interesó, la
empezamos a ver. A mitad de la película nos dimos cuenta de que era
la niña del pozo, que trata sobre un vídeo y una niña, cuando se
ve este vídeo la niña llama y dice que quedan siete días.
Casi al final de la
película llamaron al teléfono de casa, nos dio tanto miedo que no
lo cogimos. Cuando creíamos que la película había terminado, nos
relajamos un poco pero de repente la niña atacó al marido de la
protagonista y en ese momento llamaron otra vez al teléfono de casa,
entonces nos asustamos un montón.
Cuando se terminó
la película teníamos tanto miedo que decidimos dormir juntas. Nos
fuimos a la cama y de repente se apagaron las luces y se volvieron a
encender al cabo de un rato. Eso se repitió unas cuantas veces. Al
día siguiente, cuando nos despertamos, pusimos las noticias, donde
comunicaban que la noche anterior hubo unos cuantos apagones y las
llamadas eran unos amigos que nos querían invitar a una fiesta".
La próxima semana empezaremos con "Las llamadas eran unos amigos que nos querían invitar a una fiesta".
diumenge, 23 d’octubre del 2016
Microrrelatos - segunda semana
Esta semana el microrrelato tenía que empezar con "Yo sabía que a partir de ese momento mi vida iba a cambiar". El ganador ha sido el relato de Gerard Oliver.
"Yo sabía que a
partir de ese momento mi vida iba a cambiar. Cuando gané la lotería
y decidimos ir de vacaciones unos días aprovechando que ganamos la
lotería. Fuimos una semana de verano, el paisaje allí era precioso y las playas también lo eran. Al pasar la semana allí nos esperamos
un tiempo y fuimos a Nueva York, visitamos la estatua de la Libertad
y conseguimos subir a la cabeza aunque costó por la gran cola que
había pero valió la pena por las vistas. Luego fuimos al Empire
State y entramos hasta donde pudimos, de noche se iluminaba de
diferentes colores, cruzamos el puente de Brooklyn a pie, eran unos
30 minutos, al final volvimos al hotel para preparar las maletas ya que nos íbamos a casa, pero lo pasamos muy bien".
La próxima semana los relatos empezarán con "Nos íbamos a casa, pero lo pasamos muy bien".
diumenge, 16 d’octubre del 2016
Empezamos los microrrelatos
En 2º ESO hemos empezado el concurso de microrrelatos. Este año había que empezar con "Sabía que no debía ir" y el relato ganador de la primera semana ha sido el de Nerea García, que tiene una estupenda frase final para los relatos de la semana que viene.
"Sabía que no debía
ir… Lo único que he hecho ha sido fastidiarlo todo… Todo parecía
perfecto. La gente perfecta, la fiesta perfecta, el día perfecto…
Pero no nos damos cuenta de que en un segundo todo cambia.
El sábado nos
invitaron a una fiesta a mi mejor amiga, Maica, y a mí. Estábamos
tan ilusionadas… Nuestra primera fiesta y encima con los populares
del instituto… Todo era genial.
Entonces llegó la
noche de la fiesta en casa de Esther. Maica vino a mi casa las 6:30
para cambiarnos allí y les dijimos a nuestras parejas, Jose y Sergi,
que vinieran a las 8.
Mientras nos
estábamos cambiando, al subirme la cremallera del vestido se rompió.
Eran ya las 7:30 y no nos daba tiempo a comprar otro así que
decidimos intentar arreglarlo con un poco de hilo y una aguja y
funcionó. Por lo menos el vestido podría aguantar toda la noche.
Nuestras parejas se
retrasaron por un atasco en la autovía así que llegamos tarde… Pero lo peor fue
cuando llegamos a casa de Esther. Llegamos allí con nuestras
invitaciones cuando nos dijeron que no podíamos entrar, nosotras
pedimos que bajara Esther y cuando bajó, al ver que mi pareja era
Jose, se enfadó muchísimo conmigo porque ellos se llevaban fatal
así que nos echó de la fiesta. Todo iba de mal en peor hasta que a
Maica le dio uno de sus ataques de asma. Yo sabía que a partir de
ese momento mi vida iba a cambiar…".
Subscriure's a:
Missatges (Atom)
















